BROTHERS IN ARMS MX X PE FORMA PARTE DE UNA ETAPA DE CRECIMIENTO PARA VATO FINO RECORDS
La música urbana latinoamericana continúa derribando fronteras y construyendo nuevas plataformas de encuentro. Una muestra de ello fue la primera edición de Brothers in Arms MX x PE, festival independiente organizado por Vato Fino Records que convirtió a House of Vans en un punto de conexión entre las escenas musicales de Perú y México, con cerca de 600 asistentes y una programación protagonizada íntegramente por talento peruano.
El encuentro reunió a Sloowtrack, Kaeve, integrante de M2H, Rafaell Cocoa, Vincez y Giru Mad Fleiva, además de contar con la participación de Solitario Mondragón. A través de una propuesta que abarcó distintos sonidos de la cultura urbana, el festival buscó demostrar que el rap en español y sus géneros afines tienen el potencial de generar comunidades más allá de sus mercados de origen.
Detrás de esta iniciativa estuvo Raúl, de Vato Fino Records, quien encabezó la organización de un proyecto que representó un paso importante para el sello: por primera vez, asumió al cien por ciento la gestión de un festival de esta magnitud, desde la planeación hasta la ejecución.
El resultado, de acuerdo con sus organizadores, superó las expectativas iniciales. Con apenas ocho semanas de promoción, la convocatoria y la respuesta de los asistentes reforzaron la apuesta por llevar una muestra de la escena urbana peruana a uno de los principales centros culturales y musicales de México.
Para Vato Fino Records, Brothers in Arms MX x PE significó mucho más que producir una noche de conciertos. El objetivo fue abrir un espacio para que artistas peruanos conectaran directamente con el público mexicano y demostrar que la gestión independiente puede generar proyectos con visión internacional.
“Somos un sello que se alimenta de los grandes retos, y asumir el riesgo de ser los primeros en presentar un festival de rap y música urbana en la Ciudad de México con un lineup principal 100% peruano era la clase de apuesta ambiciosa que define nuestra identidad”, compartió el equipo organizador al hacer un balance de esta primera edición.
La asistencia aproximada de 600 personas representó una señal positiva para el proyecto. Según Vato Fino Records, la audiencia respondió con entusiasmo desde la apertura hasta el último acto, mientras que los comentarios posteriores y las reacciones en redes sociales alimentaron las expectativas de una segunda edición.
Uno de los momentos más significativos ocurrió incluso antes de que comenzara la música: minutos antes de abrir las puertas, una larga fila de asistentes esperaba el acceso al recinto. Para el equipo, aquella imagen fue la confirmación de que meses de trabajo y planificación comenzaban a materializarse.
Sobre el escenario, la energía se mantuvo a través de las presentaciones de Giru Mad Fleiva, Vincez, Rafaell Cocoa, Solitario Mondragón, Kaeve y Sloowtrack. Más que una sucesión de actuaciones individuales, el festival apostó por mostrar la diversidad de una escena en la que conviven distintas formas de interpretar y producir música urbana.
Las colaboraciones en vivo entre artistas del cartel fueron algunos de los momentos más celebrados por los asistentes, quienes acompañaron las canciones y respondieron a la conexión que se generó entre los músicos.
Para los organizadores, esa interacción fue una de las claves de la noche. La intención consistía en mostrar la fuerza del talento reunido sin depender de grandes artificios, privilegiando la calidad musical, la presencia escénica y la conexión directa con el público.
La experiencia también se extendió más allá de las presentaciones. La producción incorporó una identidad estética denominada Military Noir, un código de vestimenta, bailarinas caracterizadas y obsequios exclusivos para quienes participaron en el Meet & Greet, entre ellos placas de identificación inspiradas en las tradicionales military tags.
Estos elementos, junto con la elección de House of Vans como sede, formaron parte de una propuesta que buscó elevar la experiencia del concierto y combinar la esencia underground de la música urbana con una producción cuidada y profesional.
La realización del festival también refleja la visión de Vato Fino Records sobre el futuro de la música urbana latinoamericana. El sello busca desarrollar una plataforma capaz de conectar artistas, productores y públicos de diferentes países, al tiempo que genera oportunidades para talentos emergentes que aspiran a ampliar su alcance.
La intención es convertir Brothers in Arms en una cita anual que reúna a figuras consolidadas y nuevas voces, con una estructura que permita fortalecer la proyección internacional de la escena peruana.
“Este Festival Urbano nace para crear puentes estratégicos entre las capitales del rap en español y llevar este concepto a otros rincones del mundo”, señaló el equipo de Vato Fino Records, que también destacó la importancia de profesionalizar los procesos de producción y ofrecer espectáculos de alto nivel a una comunidad que respalda estos sonidos.
En el balance de esta primera edición, el sello identificó el trabajo en equipo como uno de los factores determinantes. La coordinación entre producción, artistas, bailarinas y personal técnico permitió sacar adelante un evento que implicó importantes desafíos operativos.
De cara al futuro, uno de los principales aspectos que buscarán fortalecer es el tiempo de promoción. Aunque las ocho semanas disponibles fueron suficientes para concretar el encuentro, los organizadores consideran que una campaña más extensa podría ampliar el alcance del festival y atraer a una audiencia todavía mayor.
Brothers in Arms MX x PE forma parte de una etapa de crecimiento para Vato Fino Records, que mantiene una agenda de lanzamientos y colaboraciones internacionales.
Entre sus próximos proyectos, el sello adelantó un EP en colaboración con el colombiano Big Stan, así como el esperado álbum de Django, artista peruano que contará con participaciones internacionales como las de Lil Supa, de Venezuela, y N-Wise, de España.
La agenda también contempla nuevos materiales de Sloowtrack, una incursión de Vicem en el regional mexicano y, rumbo a 2027, el lanzamiento de un nuevo disco de Irving O.D. con una propuesta que fusionará distintos ritmos afroperuanos.
Además, Vato Fino Records participa como patrocinador en la gira por México de la agrupación chilena Brambo Rap, una iniciativa que refuerza su interés por impulsar intercambios musicales entre distintos territorios de América Latina.
Tras la respuesta obtenida en su debut, los organizadores confirmaron su intención de realizar una segunda edición de Brothers in Arms en 2027, con una propuesta de mayor escala y una ambición internacional más amplia.
Aunque el proyecto se encuentra en etapa de desarrollo, Vato Fino Records adelantó que mantiene conversaciones estratégicas con referentes peruanos como A.C.O y Santiago Insane para una posible incorporación al cartel. Su participación todavía no está confirmada.
La meta será capitalizar los aprendizajes de esta primera experiencia, ampliar la promoción y elevar los estándares de producción, programación y convocatoria.
Al cerrar este primer capítulo, el sello compartió un mensaje que resume el espíritu colectivo detrás del festival: “Las grandes victorias nunca han sido alcanzadas por individuos... se conquistan sumando fuerzas y trabajando en equipo”.
Con cerca de 600 asistentes, una alineación centrada en el talento peruano y una plataforma que conectó distintas expresiones de la música urbana, Brothers in Arms MX x PE deja una primera edición marcada por la colaboración y la búsqueda de nuevos horizontes.
Más que una fecha aislada en el calendario musical, el festival representa el inicio de una apuesta por construir vínculos duraderos entre las escenas latinoamericanas. Y si los planes de sus organizadores se concretan, 2027 podría marcar el siguiente paso de una iniciativa que busca convertir las fronteras en puntos de encuentro para la música urbana.

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