Febrero rompe la narrativa del “año nuevo”: Más del 60% de los adultos llegan emocionalmente agotados al primer trimestre
Mientras enero vende motivación, febrero enfrenta a millones con una realidad incómoda: los planes no siempre se cumplen. ¿Y ahora qué? Febrero no es solo el mes más corto del año. Para muchos, es el mes donde se desmorona la narrativa optimista del “este será mi año”. Tras la euforia inicial de enero, comienzan a sentirse el peso económico de las fiestas, el cansancio emocional acumulado y la frustración silenciosa de no haber cumplido los propósitos prometidos. Diversos estudios y reportes sobre bienestar emocional indican que más del 60% de los adultos experimentan fatiga emocional antes de finalizar el primer trimestre del año. Lejos de tratarse de un fracaso individual, este fenómeno refleja una presión colectiva: la exigencia constante de reinventarse, producir más y “lograrlo todo” desde el primer día del calendario. Febrero concentra tres factores determinantes: ● El impacto económico real de enero. ● La caída natural de la motivación inicial. ● La culpa por no ...

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